Hace unos días tenía el gusanillo de comer Bussolai, unas de mi galletas favoritas. Pero, que son exactamente? Y cual es sus historia?
El Bussolà o Buranello es una galleta hecha con huevos y mantequilla, de textura pesada pero delicioso, típica de la isla de Burano en Venecia. Estas galletas son perfectas para sucar en el Vin Santo o en el Zibibbo. También, si no os gusta el vino, las podéis mojar en café!
Pero cual es su historia? La tradición nos cuenta que estas galletas estaban preparadas por las mujeres de los pescadores, que se alejaban de casa por mucho tiempo para ir a pescar. El Bussolà, preparado con amor en las casas y llevado a las panaderías para hornearlo, se ponía en las estanterías y los armarios porque sus aromas de vainilla, ron y limón perfumaban la casa y la ropa.
Estas galletas pueden venir en forma de aro o de ese.
INGREDIENTES:
- 500 gr de harina de trigo
- 250 gr de azúcar blanco
- 200 gr de mantequilla sin sal
- 6 yemas (hay gente que pone hasta 11)
- 1 sobre de extracto de vainilla o 1 gotita de extracto líquido
- peladura de 1 limón rallado
- una pizca de sal
- un poco de ron

Para que la receta fuera lo más parecida a la original he trabajado la masa a mano. Os ensuciaréis un poco las manos, pero os puedo asegurar que, después del resultado, habrá merecido la pena 😜
Muy bien, empezamos!
Poner la harina en vuestra superficie de trabajo y con la mano hacer un hueco en el centro, en el cual añadiremos la mantequilla cortada a cubitos. La mantequilla tendrá que estar blanda, pero no la calenteis, dejarla a temperatura ambiente.
Ahora, en un bol, mezclar las yemas con el azúcar con un tenedor hasta obtener una crema amarilla y homogénea. Una vez lista podéis añadir directamente a la crema el ron y el extracto de vainilla.
Volvemos a la harina, añadir una pizca de sal y la crema de huevos y azúcar. Si es muy líquida podéis añadirla poco a poco, mientras la vais amasando a la harina con las manos. Una vez tengáis los ingredientes mezclados entre ellos, podéis añadir también la ralladura de limón. Amasar hasta obtener un compuesto homogéneo y compacto. Cubrir con papel transparente y dejar reposar en la nevera 2 horas.
Pasadas las 2 horas, encender el horno a 200° para que se vaya calentando y sacar la masa de la nevera. Cortar la masa en trozos de 100 gramos cada uno (aprox.) y con las manos extender para obtener unos cilindros de unos 30 cm de longitud. Unir las dos extremidades de los cilindros para obtener las galletas.
NOTAS: si queréis hacerlas con forma de S formar cilindros de unos 15 cm y con el grosor de un dedo. También podéis disminuir las cantidades para obtener galletas más pequeñas.
Una vez tengáis las galletas listas, hornear a 200° unos 15 minutos. Luego, sin sacarlas del horno, dejarlas otros 10 minutos a 150°. Et voilà! Sacarlas del horno y dejar que se enfríen unos minutos. No os preocupéis si notáis que están un poco blandas, una vez frías se endurecerán.
QUE APROVECHE!



















































































